Fe que derriba muros
 

09/08/2009

 

Por Fabio Carballo

 

Fe que derriba muros

Hebreos 11: 30

 

 

Introducción: En la actualidad Jericó es una ciudad de Cisjordania perteneciente a los palestinos situada cerca de Jerusalén en el límite norte del mar muerto. La actual Jericó no es la misma que la antigua Jericó, la que se tomó Josué, de la que nos habla este pasaje, pero está muy cerca de ella. La antigua Jericó era una pequeña ciudad amurallada de unos pocos miles de habitantes. Arqueólogos del siglo XX han descubierto las ruinas de este antiguo poblado. Según algunos datos las murallas tenían algo así como nueve metros de altura y unos cuatro de ancho. Incluso, había gente que vivía en el muro de la ciudad, Josué 2: 14-15. La llegada a Jericó marca el comienzo de las victorias del pueblo de Israel. Según el verso guía de nuestro estudio, las murallas de Jericó cayeron por fe. ¿En qué consistió la fe de los israelitas en Jericó para que llegaran a caer las murallas de la ciudad? Veamos algunos puntos al respecto. Estemos muy atentos a esta historia y saquemos de ella enseñanzas para la actualidad.  

 

 

 

1.      Josué confió en el Ángel. Josué 5: 13-15; 6: 2

Note que al principio Josué no sabía quién era el Ángel. Yo no creo que Josué llegó de manera muy amable a hablar con el Ángel, yo creo que Josué le habló como guerrero, pero confió en él. Allí adoró a Dios, como la Biblia dice que le adoró, nosotros creemos que es Jesús, pues los ángeles no permitían esta adoración (Revelación 22: 8-9). Además, el lugar era un lugar santo como el de Moisés. Era la entrada en la tierra que Dios les quería dar.

Debemos de confiar en Dios cuando empecemos a conocer su plan. El plan de Dios para nuestra vida puede ser en el matrimonio, el estudio, el trabajo, una salida, el trabajo misionero, el trabajo con los hijos, el trabajo con una iglesia, etc. Ahí  debemos confiar en Dios, debemos confía en el Ángel de Dios.

Debemos de adorar a Dios en ese plan, pues es un plan santo.  En todos esos planes (matrimonio, empleo, estudio, hogar, salida, empresa misionera, negocio, etc.) debemos de recordar que es de Dios, y que Dios estará poniendo el querer y el hacer, luego es un plan santo y necesitamos estar en permanente adoración a Dios.

 

2.      La fe consistió en que Josué confió en Dios sin saber cómo tomarse Jericó. Josué 6: 1.

 

La ciudad estaba bien cerrada, no había manera de entrar pues tenía unos muros muy gruesos y altos. La ciudad estaba cerrada porque los de Jericó tenían miedo de los israelitas, Josué 2: 1-2, 9-11. Y también, los israelitas eran muchos, unos 40.000, Josué 4: 13, mientras que Jericó era una ciudad muy pequeña ya que en un día podían darle siete vueltas, Josué 6: 15.

Debemos confiar en Dios, aún sin saber cómo hará Dios las cosas. Un grave problema de nosotros es nuestra falta de confianza en Dios, pero ya tenemos la pascua y tenemos al Ángel de Jehová con nosotros y seguimos pensando que no, que debemos tener algo más que eso. La confianza en Dios es extrema en el momento en que no sabemos como Dios puede hacer algo, en el momento que vemos todas las puertas cerradas, pero Dios está allí, listo para ejecutar el plan. Uno dice, bueno, Dios quiere que yo deje a este hombre o a esta mujer, Dios quiere que yo me quede en tal o cual parte, Dios quiere que yo haga esto o aquello, pero como lo hago, yo sola (a) no puedo, ¿cuál es el plan de Dios? La fe que derriba muros consiste en confiar en Dios sin conocer el plan.

 

3.      La fe consistió en confiar en lo simbólico. Hebreos 11: 30 y Josué 6: 3-7.

Bueno listo, yo voy por Dios, ¡lo que sea y como sea! Ahora dígame el plan cual es el plan, pues está en Josué 6: 3-5. Ese plan no me parece tan claro. No me parece un plan de guerra. Cuando John Hopkins (un evangélico) intentó tomarse Cartagena en 1568, él le mando una carta al gobernador de Cartagena Martín de las Alas diciéndole que tenia esclavos y mercancías para comerciar, pero no le creyeron y entonces lo que ocurrió fue el ataque contra las naves de Hopkins. Frances Drake, que no era tan evangélico, si pudo tomarse la ciudad metiéndose por, lo que hoy se llama, Bocagrande. Aunque la ciudad no estaba amurallada en ese entonces, Drake lo hizo porque tuvo un buen plan.

¿Cuál sería una buena estrategia para tomarse Jericó? Las antiguas estrategía para tomarse las ciudades amuralladas eran la de tumbar la puerta o la de usar escaleras para subir los muros, se perdían vidas pero era un éxito dado. Pero mire el plan de Dios, Josué 6: 3-5. ¿Quién sabe el plan de Dios? Nadie. Lo que uno piensa que así va a hacer, Dios lo tuerce, Dios lo cambia simplemente.

 

Todo esto está lleno de un simbolismo, el siete en la Biblia es el número de la plenitud, de la perfección, de la obra acabada, de la consumación. Por ejemplo en Revelación aparece el siete en muchas cosas, las siete iglesias, los siete sellos, las siete redomas, las siete trompetas. En Daniel se nos habla de las sesenta y dos semanas y siete semanas y la última semana, las setenta semanas de Daniel. Y el seis es número de hombre. Entonces en los primeros seis días ellos lo que hacían era dar vuelta a la ciudad, fueron seis días bien tensos, me imagino a los de Jericó listos para atacar y a estos locos dando vueltas y sonando unas trompetas. Pero el siete que es de Dios, vino la obra de Dios. ¡Y llegó el terremoto! Que no dañó todo el muro, pero mucha parte del muro.

 

 

Debemos de confiar en el plan de Dios así nos parezca muy loco, debemos de recordar que Dios es como lo magos, tiene el as debajo de la manga. Tiene la solución donde nosotros no la tenemos o no la imaginamos. Nos ponemos a no ejecutar el plan de Dios y nos va regular.

 

 

4.      Dios usa lo vil del mundo. Josué 6: 22-23.

La última cosa es que ellos van y entran a la ciudad y atacan la ciudad como tenían planeado. ¿Cómo lo habían planeado? O sea, ya ellos intervienen. ¿Por qué? Bueno Dios hizo lo primero, pero ahora ellos hacen lo que debían hacer. Confiar en el plan que hicieron con la ramera. Dios utilizó a esta mujer y ellos pudieron vencer ya dentro de la ciudad. ¡Dios no destruyó la zona de tolerancia de Jericó! Guardó a la ramera y a su familia.

Lo que yo le puedo decir aquí es que en la Biblia es una norma que las cosas de Dios empiecen con lo malo, con lo desechable, a Dios le gusta empezar con gente que no sirve, que no la quieren o que no tiene fuerza. Eso es la verdad. Con Abraham, con Moisés, con Josué, con Raad, con David, con los vagos que se unieron a David, con los pescadores, etc. Dios no empezó con los más estudiados o con los más preparados, él empezó con lo que se dejó moldear y con lo que había para moldear.

 

 

Conclusión: Esta fue la fe que tumbó los muros, la fe que creyó en el Ángel, la fe que creyó en Dios sin conocer el plan de Dios, la fe que creyó en el plan así fuera un plan absurdo y simbólico y la fe que confió en que Dios utiliza a lo más bajo del mundo. Esa es la fe que destruye los muros. ¿Y cómo está tu fe mi hermano (a)?





Comentarios hacia esta página:
Comentado por Yamileth silva , 03-11-2012, 22:48 (UTC):
Muchas gracias muy buena enseñanza Dios les bendiga



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