El Caudillo
 


El Caudillo

 

 

Por Fabio Carballo

 

Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres muy pequeña entre los príncipes de Judá; porque de ti saldrá el Caudillo que apacentará a mi pueblo Israel.

Mateo 2:6

 

En diversos lugares del mundo se está celebrando hoy el nacimiento de Cristo. Por supuesto, el mejor regalo que Dios le da a la humanidad es la salvación a través de su Hijo. La misma biblia dice que la salvación en un don, un don es un regalo. Romanos 6:23. Note que el pecado paga con la muerte. Es como si por hacer pecado, se recibiera como salario la muerte, esto es la muerte eterna. Por el contrario, el don gratuito, es decir, no hay que trabajar para conseguirlo, es la vida eterna en Cristo Jesús. Es una afirmación muy grande, maravillosa. Piense en esto, el hombre religioso cree que para salvarse hay que hacer muchas cosas: ser fiel, no emborracharse, no fornicar, vestirse muy bien, ser buen cristiano… “uno debe trabajar para ganarse su salvación” dicen. Pero el texto aquí (Romanos 6:23) enseña que es un regalo gratuito, es decir, no es un salario. Al contrario, el hombre religioso piensa que la muerte eterna, que la condenación, es fácil de conseguir, simplemente viva la vida: emborráchese, beba, fume, fornique, diga groserías, en otras palabras, viva una vida normal, como la mayoría de la humanidad y se condenará. La biblia no enseña que la gente está trabajando para su condenación. El mundo llegarán a la presencia de Dios y Dios les dirá ¿Qué hiciste para que te condene? y dirán “No hice nada”, solo beber, fumar, fumar yerba, fornicar, comer, bailar, adulterar, pelear, no hice nada, solo viví la vida” Y Dios responderá, bueno, te voy a dar tu salario por eso: LA CONDENACIÓN.

Entonces, el mejor regalo, por supuesto, es la VIDA ETERNA en Cristo Jesús.

La gente se preguntará ¿Para qué vino Cristo al mundo? Y muchos dirán, bueno a salvarnos, eso es correcto, incluso se encuentra en las Escrituras, “Palabra fiel es esta, y digna de ser recibida de todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero”, 1 Timoteo 1:15.

Quiero que miremos otra versión del versículo que leímos al principio, Miqueas 5:2. Lo que pretendo es dar varias cualidades de ese regalo. Porque a diferencia de cómo se presenta en el día de hoy el don de Dios para la humanidad, como un bebe recién nacido; este anuncio bíblico del nacimiento de Cristo, nos presenta a Jesús, más que como un niño, como un fuerte guerrero. Miremos entonces Miqueas 5:2:

Mas tú Belén Efrata, pequeña para ser en los millares de Judá,

de ti me saldrá el que será Señor en Israel;

y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad.

 

1. 1.      Señor en Israel

El término Señor significa el dueño, el jefe, el supremo, Israel significa “luchador con Dios”, Génesis 32:28. Israel pelea, Israel no parará de pelear. Es un pueblo de pelea, yo he visto que ni los Estados Unidos están seguros de sus peleas tanto como lo está Israel. Israel tiene una convicción de pelear. Tiene una idea de defensa. Cuando Israel cae frente a los romanos en el año 73 unos mil judíos se auto suicidan en Masada, cuando ven que todo está perdido y quieren darle la victoria a los romanos.

Un estudiante mío estuvo en el Sinaí y allí había una barrera, un soldado de Israel notó que mi amigo era colombiano y le preguntó en español sobre su vida en Colombia y el por qué estaba allí, mi amigo le dijo que era su deber pues servía en el ejército de Colombia y hacía parte de una misión internacional. Después mi amigo preguntó al judío “¿y usted por qué está aquí?”, el judío le contestó: “porque esta es mi casa y la tengo que cuidar”. El carácter de los judíos es uno de pelea de guerra. A pesar de que Israel está alejado de JesuCristo, aunque no cree en Cristo, Dios sigue teniendo un trato con esa nación.

 

Ahora, Miqueas dice que de Belén saldrá el que será Señor en Israel. Imagínese, por encima de esa nación tan poderosa y tan altiva, está JesuCristo. Él está por encima de cualquier ejército, él gana todas las batallas, él será juez justo, que juzga y pelea. Porque él es Señor en Israel.

2. Eterno

En esa eternidad de JesuCristo, él siempre se ha manifestado, sus salidas son desde los días de la eternidad. Es decir, él siempre ha estado, siempre ha trabajado. El mundo debe que entender que JesuCristo es Dios eterno. Cuando usted habla con las personas y les dice que el Padre entregó a su hijo, mucha gente se pregunta “El Padre” qué será eso, no es el mismo Dios pues. Dios es eterno, JesuCristo es eterno. La pregunta ¿Cuán viejo es Dios? ¿Cuántos años tiene Dios? Es una pregunta sin sentido. Porque Dios es desde el siglo y hasta el siglo, Salmo 90:1-2, “Señor, tú nos has sido refugio en generación y generación. Antes que naciesen los montes, y formases la tierra y el mundo, y desde el siglo, y hasta el siglo, tú eres Dios”. Revelación 22:13 dice: “Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y el postrero”. Es repetir tres veces que es eterno, para que les quede claro, para que no haya problemas de interpretación y mire el verso 16, “yo soy Jesús”, Jesús es eterno.  

 

Ahora vamos a Mateo 2:6, aquí hay otros dos títulos, uno explícito y otro implícito que hablan de Cristo. Caudillo y  pastor.

3. Caudillo

Esta palabra aparece en la Biblia Antigua, el diccionario lo describe como un cabeza, guía y jefe. Esta palabra lo describe en toda su expresión, no solo como guiador, como está en otras versiones modernas, sino también como jefe y director. Esa expresión me lleva a Hebreos 12:2, “puestos los ojos en el capitán”. Es el jefe de una batalla, es el líder que dio ejemplo, no el jefe que manda sin el ejemplo, no solo guía, también enseña qué hay que hacer, cómo hay que hacerlo, instruye y va al frente en la batalla, eso es un caudillo. Ese es JesuCristo.  

4. Pastor

Por supuesto, es un pastor que no nos faltará, que siempre estará. Nosotros conocemos muy bien algunos pasajes que nos hablan del buen pastor. Cristo dijo, “Yo soy el buen pastor, el buen pastor su alma da por las ovejas”. El Salmo 23 dice: “Jehová es mi pastor, no me faltará” Y nuevamente note que la Antigua versión Reina-Valera no pone el énfasis en las cosas “nada me faltará”, sino en la Persona “Jehová no me faltará”, siempre estará conmigo. Espero que ustedes crean eso, cuando estamos en la desesperación recordamos que un día vino el buen pastor, y que ahora somos sus ovejas, que él no nos falta. Pero quiero llevarlos a un texto que me bendijo grandemente, de una manera que ustedes no se imaginan, cuándo lo leí, solo tiene pensamientos para alabar al Señor, no podía dejar de pensar en su majestad y sabiduría, era algo que pasaba, que traspasaba mi entendimiento. Mir el Salmo 77:19, “En la mar estuvo tu camino: y tus sendas en las muchas aguas; y tus pisadas no fueron conocidas. Llevaste como ovejas, tu pueblo, por mano de Moisés y de Aarón”.

Estas palabras me impresionaron porque los caminos del Señor son desconocidos al hombre, son en la mar, donde no se ve camino, en las muchas aguas, donde usted no sabe lo que puede pasar, pero sabe que allí está Dios, Dios guiándole a través de un hombre de Dios. Ese hombre de Dios (Como Moisés y Aarón), te dice, “mira, este es el camino”, pero tú ves las aguas, las muchas aguas y no ves las pisadas de Dios. Y ese hombre, Moisés o Aarón, te dice, “este es el camino” y tú no ves sino aguas y aguas. Entonces retrocedes, aunque el Espíritu Santo está ahí diciéndote, sí, ese es el camino.

Jesús es nuestro pastor, él nos lleva como ovejas, muchas veces por medio de otra persona, así nosotros no veamos el camino, él siempre tiene un camino, él no nos faltará.

Conclusión

Y este ejemplo da pie a mi conclusión. Y podemos volver a Miqueas 5:2. “Y tú Belén Efrata, pequeña para ser en los millares de Judá”. Mi conclusión es que el Señor, El Eterno, El Caudillo, El Pastor, no llegó con ninguno de esos títulos. Aunque era Señor, Eterno, Caudillo y Pastor, nadie lo sabía. Tenía que venir a demostrarlo. Y así puede usted pensarlo, de nada le sirve decir que tiene al Señor, que tiene al Eterno, que tiene al Caudillo (al capitán), que tiene un Pastor que nunca le faltará, sino lo demuestra. Sino da el paso de fe. No importa cuán pequeña es su ciudad, no importa cuán insignificante es usted, no importa lo poco que es, no importa, lo importante es que tiene a ese Dios que ya no es un niño, que es un Fuerte libertador y Guerrero que está con usted.

Oremos.