Dispensacionalismo y exorcismos
 

Dispensacionalismo y exorcismos

Por Fabio Carballo

Lo debo de admitir, soy un aficionado al cine. Es mi entretenimiento predilecto, un hobby. Desde muy joven (quizá los doce años) iba sólo o con mis amigos del colegio al Teatro Iris de Bello a mirar los últimos estrenos. Con el tiempo (ahora tengo 34 años), aunque mi afición se mantiene, mis gustos han cambiado, de Terminator o Critters he pasado a Match Point o Las Brujas de Salem[1]. El género de terror nunca fue mi preferido, ni lo es ahora, pero hay una película que, para mi gusto y por mi trabajo, sobresale, El exorcismo de Emily Rose.

 

El exorcismo de Emily Rose es una película del año 2005 dirigida por un hombre llamado Scott Derrickson, un señor, que de no ser por esta película pasaría hasta ahora, sin pena ni gloria por el séptimo arte. La película está basada en la historia real de Anneliese Michel, una chica alemana que a sus dieciséis años empieza a sufrir convulsiones y debido a éstas su cuerpo toma formas por lo demás extrañas. La historia acontece, en su mayoría, en la década de los años setenta.

 

La Iglesia católica creía que Anneliese estaba poseída por un demonio y permitió que los sacerdotes Ernst Alt y Arnold Renz realizaran un exorcismo. El primero de julio de 1976 después de treinta meses de arduo de trabajo exorcista Anneliese Michel muere, según el informe médico, por malnutrición. Comenzó un juicio contra estos dos hombres que terminó, a mi parecer, con una pena irrisoria: 6 meses de prisión con derecho a libertad condicional.

 

En la película sobresalen los efectos especiales, las voces de los demonios (cuenta la historia que Anneliese estaba poseída por seis demonios, Lucifer, Judas Iscariote, Nerón, Caín, Hitler, y Fleischmann), la trama psicológica y para mí, lo más reluciente, la actitud crítica del fiscal, Ethan Thomas, profesor de escuela dominical en la Iglesia metodista de la población, un hombre de fe.

¿Por qué un metodista de los años setenta acusa a unos curas católicos de haber matado a una joven en un ritual exorcista? Yo veo mucha teología en eso. Y veo en el fiscal la clara actitud de un correcto creyente de la Biblia.

 

En mis tiempos de católico carismático participe de varios exorcismos realizados por un sacerdote de nombre Emilio en la Iglesia de nuestra señora de Chiquinquirá en el barrio Niquía de Bello. Me sorprendía que el padre Emilio[2] golpeara a algunas de las personas que exorcizaba con el cinturón que tenía. De todas formas, me sentía fuerte al estar allí y ver como apoyaba “al hombre de Dios” en su lucha contra las huestes del mal. Recuerdo en especial a una mujer que vomitaba, a un niño que gritaba con locura y a un amigo que terminó en el suelo hablando tonterías.

Como evangélico carismático también apoyé algunos exorcismos, o liberaciones como ellos las llaman. Viene a mi memoria el apoyo que brinde a mis pastores en la liberación de un hombre que decía que iba a matar a uno de ellos con un cuchillo. Fue una experiencia escalofriante, pero como siempre, terminaba creyendo en mi fortaleza y “unción” espiritual.

 

Me pregunto porque los evangélicos no dicen exorcismo sino liberación, pienso que se debe a una aversión a la palabra tomada de Actos 19: 13, “Y algunos de los judíos exorcistas vagabundos tentaron invocar el nombre del Señor Jesús sobre los que tenían espíritus malos, diciendo: Os conjuramos por Jesús, el que Pablo predica”. Entiendo que ésta es la única vez que aparece la palabra exorcismo en la Biblia y de manera poco exitosa, pero se puede comparar con la palabra conjurar que está en el mismo texto.

Exorcismo, ἐξορκιστής (ex-or-kis-tace), conjurar ἐξορκίζω (ex-or-kid'-zo), conjuramos ὁρκίζω (hor-kid'-zo). Usted que a lo mejor no sabe de griego, o sabe tan poco como yo sé, por lo menos notará la similitud de las palabras. La palabra conjurar también aparece en Mateo 26: 63, “Más Jesús callaba. Y respondiendo el sumo sacerdote, le dijo: Te conjuro por el Dios viviente, que nos digas, si eres tú el Cristo, Hijo de Dios”.

 

Conjurar, viene de jurar, es un pacto entre dos partes (con = ambas), o sea, un exorcista no es más que uno que expulsa demonios por conjuros, hace un trato con el demonio, conjura algo contra él, con el propósito de expulsarlo. En el conjuro, el exorcista plantea el poder del más fuerte sobre el más débil, por ejemplo, el sumo sacerdote conjura a Jesús por el Dios viviente y los exorcistas judíos al demonio por Jesús. Esto es, se expulsan los demonios invocando el nombre de un ser superior a ellos.

 

¿Acaso esta no es la misma fórmula que utilizan los exorcistas y liberacionistas modernos? “Te reprendo en el nombre de Jesús”, “Te conjuro por el Dios todopoderoso”, “Déjalo libre por el poder del Dios eterno”, “Jesús te destruyó en la cruz del calvario”, “En nombre de Dios todopoderoso sal de ella”, “En el nombre de Jesús, cómo te llamas”. ¿No son estos puros conjuros, tratado de torcer la mano de los demonios? Yo creo que sí.

 

Me objetaran algunos, pero los exorcistas judíos no pudieron con el demonio, él los venció, Actos 19: 16, “Y el hombre en quien estaba el espíritu malo, saltando sobre ellos, y enseñoreándose de ellos, pudo más que ellos, de tal manera que huyeron de aquella casa desnudos y heridos”. ¿Y eso qué? les preguntaría yo, algunas veces los conjuros no sirven.

 

El padre Emilio tenía que repetir muchas veces a las mismas personas sus exorcismos, los pastores evangélicos también, los pentecostales también, la misma persona vuelve a estar endemoniada después de un tiempo y hay que volver a hacer el trabajo. Me dirán entonces, los hombres de Dios si pueden sacar los demonios, porque no cualquiera puede sacar un demonio. Me reprenderán de manera arrogante, los curas no sacan demonios, eso es pura payasada, los pentecostales no sacan demonios, los de la Oración Fuerte al Espíritu Santo (que hasta por Televisión lo hacen) no los sacan, la magia blanca no los saca, eso es mentira, nuestro pastor es el que tiene la unción y el poder, él si los saca.

 

Yo respondo: ¡falso de toda falsedad! ¡Todos sacan demonios! Todos y absolutamente todos, el hecho de que a este grupo de judíos no les saliera la formula fue una excepción para mostrar la necesidad de llegar a la fe verdadera, Actos 19: 17, “Y esto fue notorio a todos los que habitaban en Éfeso, así judíos como griegos; y cayó temor sobre todos ellos, y era ensalzado el nombre del Señor Jesús”. Ellos intentaron invocar el nombre de Jesús ¿pero que otro nombre invocaban antes? Pues el nombre de Jehová, del Dios todopoderoso. No se puede olvidar que los exorcistas judíos eran hijos del príncipe de los sacerdotes, “Y había siete hijos de un tal Sceva, judío, príncipe de los sacerdotes, que hacían esto” (Actos 19: 15). Y un  príncipe de los sacerdotes sabía cómo hacer conjuros, Mateo 26: 63, ¡por el Dios viviente!

 

El Señor Jesucristo, el Maestro, el que no miente, afirmó que los judíos echaban demonios, Lucas 11: 19, “Pues si yo echo fuera los demonios por Belzebú, ¿vuestros hijos por quién los echan fuera? Por tanto ellos serán vuestros jueces”. Los judíos echaban demonios, es muy claro en este pasaje, por eso cualquiera, por conjuros, puede echar un demonio.

 

Había un hombre que no era cristiano y echaba demonios y el Señor dijo que no le molestaran, “Y le respondió Juan diciendo: Maestro, hemos visto a uno, que en tu nombre echaba fuera los demonios, el cual no nos sigue; y se lo vedamos, porque no nos sigue. Y Jesús le dijo: No se lo vedéis […]” (Marcos 9: 38-39). Y al final de los tiempos se sabrá la suerte de muchos hombres infieles que expulsaron demonios, “Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos demonios […]?” (Mateo 7: 22).

Vuelvo y repito, cualquier persona, de cualquier grupo cristiano y a lo mejor de cualquier religión, puede echar demonios, atando, conjurando los demonios por el nombre de Jesús o por un ser superior a los mismos demonios.   

 

Se me objetará también que un demonio no puede sacar a otro demonio, Lucas 11: 17-18, “Mas él, conociendo los pensamientos de ellos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo es asolado, y casa dividida cae sobre casa. Y si también Satanás está dividido contra sí, ¿cómo estará en pie su reino? Porque decís, que por Belzebú echo yo fuera los demonios”. Esto se me argumentará para explicar que los curas y los pentecostales, o cualquier enemigo religioso, es un diablo y no puede sacar otro diablo. Entiendo el asunto, pero el exorcista en sí mismo no es un diablo, ni un demonio, ni está invocando a un demonio. Yo tengo muchos problemas con decirle a las personas diablos, he escuchado mucho esa expresión y la tomo como una metáfora o como falta de conocimiento bíblico del que la expresa, pero yo no digo, “este tipo es un diablo”. Belzebú era el mismo Satanás[3] y Satanás no quiere sacar a sus demonios de los que estén poseídos. ¡Pero si los puede sacar un conjurador!

 

Existe una diferencia entre los conjuradores y el don de expulsar demonios. El Señor Jesús estuvo en esta tierra expulsando demonios, Mateo 8: 16, “Y como fue ya tarde, trajeron a él muchos endemoniados, y echó de ellos los demonios con su palabra, y sanó los enfermos”. Él le dio ese poder a los setenta, Lucas 10: 20, “Empero no os regocijéis de esto, de que los espíritus se os sujeten; mas antes regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos”. Y él dio el don de expulsar demonios a los once, “[…] en mi nombre echarán demonios […]”, Marcos 16: 17.

 

Si usted nota la forma y el resultado de la expulsión de los espíritus inmundos por parte de los primeros creyentes, es muy parecido a lo que ocurría con el Señor Jesús. Esto es, todos los espíritus fueron expulsados, no había ninguna pelea contra los espíritus y era una expulsión inmediata, Actos 5: 16, 8: 7, 16: 16-18, 19: 12.

Los actuales exorcistas no pueden con algunos espíritus, lo hacen con fórmulas mágicas, quedan cansados y agotados después de la expulsión, no expulsan en masa y por si fuera poco, se demoran horas y horas en esos trabajos.

 

Como dispensacionalista creo que hoy existen demonios, Santiago 2: 19: “Tú crees que Dios es uno, bien haces, también los demonios creen y tiemblan”, creo que ellos todavía tienen cierto poder, pero no creo que yo sea uno de los apóstoles con el don de expulsar demonios. Me quedan dos opciones, expulsar demonios a través de conjuros, de peleas de palabras y respuestas con los que estén verdaderamente endemoniados (no con personas como Anneliese Michel) o predicar el evangelio para que la persona reciba a Cristo y sea liberada de sus demonios por el Espíritu Santo, 1 Juan 4: 4, “Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido (a los espíritus del anticristo, lea el verso 3); porque el que en vosotros está es mayor que el que está en el mundo (el Diablo)”.

 

Debo también aclarar, que muchos de los supuestos demonios de los que nos hablan algunos pastores en Medellín, quienes tienen toda una teoría sobre demoniología, son pura obra de la carne. No hay demonio de adulterio, hay una obra de la carne que se llama adulterio, no hay demonio de mentira, hay un pecado que se llama la mentira, no hay demonio de seducción, hay mujeres muy atractivas.

 

A cualquier pastor que practique exorcismos o liberaciones o guerra espiritual o como le quiera llamar, mi aprecio y respeto, pero como siempre se ha dicho desde esta barrera, no se puede negociar en la doctrina de la Biblia y menos en el asunto dispensacional, porque ahí, la herejía carismático-pentecostal ya está a la puerta. La actual forma bíblica correcta de un ministro del evangelio para expulsar un demonio es haciendo que la persona reciba Cristo y entonces el Espíritu Santo entre en la persona y cualquier demonio tendrá que salir y no podrá volver, porque la casa está llena (Lucas 11: 23-26). Cuando Jesús entra en una vida vence al hombre fuerte, al Diablo y llena la casa de Dios. Cuando el demonio sale por conjuros, la persona queda lista para que vuelvan otros siete demonios peores, “Entonces va, y toma otros siete espíritus peores que él y entrados habitan allí, y son las postrimerías del tal hombre peores que las primerías”, Lucas 11: 26. 

 



[1] Prefiero Las Brujas de Salem del 2002, donde actúa Kristie Alley, que la película con el mismo título en español del año 1996.

[2] Algunos me criticaran por utilizar esta palabra con ministros católicos y me dirán que debo leer Mateo 23: 9. Creo que la palabra allí se refiere al Padre (con mayúscula) en sentido espiritual y no a los padres (con minúscula) en cualquier otro sentido. En la Biblia se habla de los padres sin problema, Mateo 4: 21, Mateo 10: 21, etc. Lo mismo ocurre con la palabra Maestro o Doctor, Mateo 23: 10, cmp. Efesios 4: 11.

[3] Según el Comentario Bíblico Moody: Nuevo Testamento, “Era el título que se daba a uno de los dioses de los filisteos, y había pasado a ser en el judaísmo un título de Satanás”. Véase: Harrison, Everett F. (redactor). Comentario Bíblico Moody: Nuevo Testamento. Traducido por Daniel E. Hall. Chicago, Moody Bible Institute. Publicado por Editorial Portavoz, 1965, 1972, p. 116. Edición original, 1962.



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Comentarios hacia esta página:
Comentado por luisa, 16-09-2012, 07:34 (UTC):
gracias,me ha aclarado algunos lagunas,de nina y sin preparacion biblico, catolica de nacimiento por lo general como cualquier hogar latino,pero ademas crecida en un ambiente
'espiritista' donde el exorcixmo era el pan de cada dia, vivi con muchas incertidumbres al respecto, hoy me congrego con bautistas y entiendo que son poseidos aquellos que estan desprotegidos del espiritu santo debido a desconocen el 'el verdadero evagenlio de Jesus' o no tienen el concepto claro de como tener una relacion con El hijo,el cual que esta por sobre todo nombre, de manera que no puedan ser victimas de los espiritus malignos..Acierto a decir que Dios tubo misericordia conmigo y no permitio que fuera usada o victima de posecion no trance
ya que por aquellos tiempo Dios era muy lejano para mi y Jesus era un mito del cual no sabia nada ...quiero comparti una anecdota de un cristiano que es victima de una fobia, pienso que es una actividad del diablo tambien aunque no de la magnitud de la posecion,pero si de'los miedos'que el diablo usa para desestabilizarnos, a pesar que sabe que Jesus lo puede liberar, acudio a un sicolo'cristiano',el cual a traves de la palabra ha hecho que esa fobia sea controlada por el poder la palabra y la fe prevalezca sobre la fobia..para la gloria de Dios Padre Hijo y Espiritu SANTO



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